Carmen Cazurro García de la Quintana Humor, sátira y dialéctica teatral en el periodismo de Manuel Méndez Ballester PDF Print E-mail
Monday, 07 December 2009 12:27

Ante un ser  tan espontáneo y un escritor sentimental tan prolífico como Manuel Méndez Ballester, los conceptos prefijados por la crítica no son suficientes para abordarlo. Siempre  hay que recurrir a su biografía, a sus fuentes literarias, a su ideología y, finalmente, a sus principios morales. A esta consideración debo añadir una intuición fundamental: Méndez Ballester fue un escritor latente, siempre en el camino de “llegar a ser”, y no hablo de perfeccionismo, sino de ansias de singularidad.

Quizá, por eso, el manar continuo de su torrente existencial y de su prosa siempre provoca en mí el deseo de  revisitar a los muchos “Balles”: al novelista que aportó un hito majestuoso y solitario con Isla Cerrera (1937), obra que hasta la publicación de El castillo de la memoria (1996) de Olga Nolla fue la primera y única novela en su género en el contexto insular, así como una de las escasa novelas de los comienzos coloniales en Hispanoamérica; al hombre del 30 que, en términos generacionales, supo conciliar la fidelidad a sus principios con  la evolución de técnicas y enfoques de generaciones posteriores para , así, afirmar su espíritu renovador y al dramaturgo que murió preguntándose por qué ninguna de sus obras pudo superar el éxito que obtuvo Tiempo Muerto.

 

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Last Updated on Tuesday, 08 December 2009 14:55
 

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